
Hace ahora cinco años robe a mi madre una cámara de fotos que habia comprado con ocasión de un viaje a Torrevieja allá por el año 92. La máquina era negra, pequeña y siempre daba algún problema con las pilas.
Aquel objetivo se convirtió en mi primera ventana y decidí estrenarla en la vieja casa de mis abuelos paternos. El resultado fue un carrete en sepia de estancias vacias, abandonadas y llenas de soledad.
La foto que es objeto de estas líneas fue la más destacable de aquel carrete y solo bastantes años después logré ponerle título y así conseguir inconscientemente el resultado que siempre habia perseguido en mi cabeza.
"Nadie contestó" se convirtió desde entonces en punta de lanza y guia de mi trabajo posterior porque representaba una auténtica diferencia con el resto de fotos costumbristas aburridas que habia hecho en mis inmersiones por los barrios de Salamanca.
Este concepto era el que quería atrapar desde mi ventana, una relación directa y recíproca entre el título y la imagen para que se convirtieran en una pareja cargada de significado e intención.
Ahora ,cinco años después, volví con mi cámara actual al mismo lugar donde realicé aquella foto debido por una parte a la nostalgia y por otra para exponer la continuidad de la misma idea.
Cuando miró esta imagen siempre imagino salas de espera de hospitales, el silencio qEue deja el que se ha ido, la desesperación por encontrar respuestas, la huida hacia la sinrazón como alternativa al dolor,...Y al final solo veo más silencio, más miedo, más desesperanza, y aceptación última del valor personal como medio para escapar de las veredas torcidas.
Espero que disfruteis de ella.
-Para Esther por ser la única que contestó cuando el mundo me mataba con su silencio.
Aquel objetivo se convirtió en mi primera ventana y decidí estrenarla en la vieja casa de mis abuelos paternos. El resultado fue un carrete en sepia de estancias vacias, abandonadas y llenas de soledad.
La foto que es objeto de estas líneas fue la más destacable de aquel carrete y solo bastantes años después logré ponerle título y así conseguir inconscientemente el resultado que siempre habia perseguido en mi cabeza.
"Nadie contestó" se convirtió desde entonces en punta de lanza y guia de mi trabajo posterior porque representaba una auténtica diferencia con el resto de fotos costumbristas aburridas que habia hecho en mis inmersiones por los barrios de Salamanca.
Este concepto era el que quería atrapar desde mi ventana, una relación directa y recíproca entre el título y la imagen para que se convirtieran en una pareja cargada de significado e intención.
Ahora ,cinco años después, volví con mi cámara actual al mismo lugar donde realicé aquella foto debido por una parte a la nostalgia y por otra para exponer la continuidad de la misma idea.
Cuando miró esta imagen siempre imagino salas de espera de hospitales, el silencio qEue deja el que se ha ido, la desesperación por encontrar respuestas, la huida hacia la sinrazón como alternativa al dolor,...Y al final solo veo más silencio, más miedo, más desesperanza, y aceptación última del valor personal como medio para escapar de las veredas torcidas.
Espero que disfruteis de ella.
-Para Esther por ser la única que contestó cuando el mundo me mataba con su silencio.